Risk: Ahora sé porque la Guerra es mala

Ahora sé porque la Guerra es mala

Acaba de pasar semana santa y como para muchos esto significo, si omitimos el obvio sentido religioso de esta, descanso; algunos tienen 2 semanas para aprovechar en ocio, estudio o simplemente dormir, algunos solo tuvimos una semana y estamos de vuelta en clases o el trabajo.

Pero no les voy a hablar sobre la semana santa, si no de un pequeño “experimento” que sucedió sin que nos diéramos cuenta.

Era el jueves, cerca de las 10 de la noche; después de una larga sesión de RockBand 2 decidimos que era tiempo de cambiar el ambiente y decidimos, mis 3 primas, el novio de una de ellas y yo, jugar un juego de mesa, el cual se llama Risk.

Realmente nunca lo había jugado, mas había escuchado hablar sobre él en varias ocasiones, hasta lo había visto en Malcolm in the Middle y siempre me había dado curiosidad.

Básicamente este es un juego de estrategia militar, mezclado con un poco de suerte; se tiene un tablero del mapa el cual está dividido por regiones y continentes, este se reparte al inicio del juego entre los jugadores, a cada uno se le da una cantidad de soldados y básicamente es eso.

Las reglas son bastante complejas, con muchos detalles y opciones de cómo jugarlo, lo cual lo hace un juego complicado pero aun así muy divertido.

Lo interesante es como se fue dando todo, empezando el juego todo estaba bien, normal y sin problemas, todos nos llevábamos bien, pusimos música, trajimos bebidas y botana.

Empezamos sin problemas, yo en Australia, la cual domine inmediatamente y me dispuse a tomar Asia que estaba en manos de la menor de la mesa; Ana. Mientras que mi prima Marianna tomo sud-América y parte de Europa, la cual perdería a su hermana mayor; Alexia (que tenia dominada toda África), mientras pelearía con Gustavo que había tomado todo América del Norte.

Al principio fuera de esos ataques empezamos a simplemente acumular soldados, poco a poco tendríamos que ir atacando, tomando otros países y ahí es donde todo empezó a tener problemas.

Al romperse la paz también empezaron a tomarse medidas más drásticas, alianzas, Alexia y su novio Gustavo se dispusieron a atacarme, pero Ana terminaría de mi lado para defender.

eran ya las 2 de la mañana y el juego continuaba, el mundo estaba dividido en 2 y entonces empezamos a enojarnos, buscar en las reglas que había pasado o si era valido lo que hacia otro y peleábamos por detalles y tecnicismos, al punto de forjar un rencor que marcaria el final del juego.

Termino a las 3 AM, en un movimiento desesperado tomamos todo Asia y parte de Europa entre Ana y yo, aunque mi ejercito era pequeño ya y solo defendía Kamchatka (la parte más al Este de Rusia) de la invasión de las tropas amarillas de Gustavo que venían de Alaska, al final tomamos Alaska y supo que estaban perdidos y se rindieron.

Al final del juego nos habíamos dejado de hablar, terminamos enojados y algunos con ganas de vengarse, justificando porque gano uno y porque perdió el otro y dándole nombres a algunos.

Al final me di cuenta de eso, aun cuando fue solo un juego de Guerra nos hizo mal, causo rencor, separo a las hermanas y a la pequeña comunidad que teníamos ahí.

Y es la reflexión que dejo hoy, no importa porque sea, ni la razón, ni porque se luche; simplemente la guerra es mala y punto.

Y citando al buen Forrest Gump: Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto.

~ por Gaffo en Abril 18, 2009.

2 comentarios to “Risk: Ahora sé porque la Guerra es mala”

  1. Ese juego es cosa del diablo!! también el Rummy!! y el monopolio!! (por lo menos en esos me he peleado). Por eso la guerra solo es bella en Starcraft o Halo. La capacidad de tener una revancha casi inmediata ayuda mucho a relajar el estrés en esos juegos. A menos que seas gay y siempre ataques con un Zergling rush.

  2. Peace sells… but who’s buying?

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